Dedicar unos minutos a revisar el vehículo junto con el asesor del taller ayuda a confirmar que el trabajo acordado fue completado y permite resolver cualquier observación en el momento.
Inspecciona el acabado con buena iluminación
Compara el color y el brillo desde distintos ángulos. Revisa que no existan manchas, partículas atrapadas o diferencias notorias entre el área reparada y los paneles vecinos.
Comprueba aperturas y accesorios
- Abre y cierra puertas, capó y maletera.
- Prueba luces, sensores y cámara si fueron desmontados.
- Verifica lunas, seguros y espejos.
- Confirma que molduras y emblemas estén bien fijados.
Haz una prueba corta
Si la reparación lo amerita, conduce unos minutos y presta atención a ruidos, vibraciones o cambios en la dirección.
Solicita las recomendaciones de cuidado
Pregunta cuándo puedes lavar, encerar o pulir el vehículo, y conserva la información de la garantía del trabajo realizado.